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Actualizado 02 de Mayo 2023

El dolor pélvico es una molestia común durante el embarazo que suele aparecer después del segundo trimestre y puede continuar hasta el momento del parto.

Este dolor se localiza en la zona de la pelvis e ingle y, en algunos casos, incluso en la espalda baja.

 ANATOMÍA DE LA PELVIS. 

 La pelvis está conformada por dos huesos llamados ilíacos, unidos en la parte posterior por el hueso sacro, llamada articulación sacro-ilíaca.

En la parte anterior, los huesos ilíacos terminan en los huesos púbicos que se unen en la llamada “sínfisis púbica”.

Todos ellos forman el llamado «canal óseo del parto».

Los huesos de la pelvis están articulados entre sí, aunque sólo se mueven en el embarazo debido a la hormona llamada “relaxina” la cual es segregada por la placenta para relajar estas articulaciones y prepararse para el momento del parto.

El movimiento de estas articulaciones (que hasta el embarazo habían permanecido inmóviles) puede producir dolor en algunas mujeres.

Para que tu bebé pase a través de la pelvis más fácilmente, tu cuerpo produce una hormona llamada relaxina, que ablanda los ligamentos de la pelvis
La movilidad de la sínfisis del pubis puede producir dolor detrás del vello púbico, generalmente al andar deprisa o levantarse bruscamente.

Si llegan a separarse los huesos púbicos de ambos lados puede producirse una «diástasis de pubis», situación muy dolorosa para la gestante.

DEFINICIÓN

En 1870, Snelling describe el «Síndrome Pélvico» de la siguiente forma: «la afección aparentemente consiste en la relajación de las articulaciones de la pelvis, iniciándose bruscamente luego del parto o en forma gradual durante el embarazo, permitiendo un grado de movilidad de los huesos de la pelvis que entorpece la marcha y ocasiona las sensaciones de dolor más peculiares y alarmantes».

Es también llamado Disfunción Sínfisis-Pubis (DSP). La palabra Disfunción significa  una pérdida o restricción de movilidad que origina un mensaje que llega a la médula espinal provocando un espasmo muscular que causará la disfunción y un dolor intenso.

 

Es un problema frecuente que se puede presentar en un tercio de las embarazadas quiénes lo consideran como un problema grave que interfiere en su calidad de vida, en  la realización de las tareas del hogar, incrementa el ausentismo laboral y perturba su sueño.

CAUSAS

Hasta la fecha, no se sabe exactamente cuál es la causa de este dolor, pero se piensa que es una combinación de las hormonas con:

Cambios posturales típicos en la embarazada:

Contenido total de agua corporal:

Cambios hormonales:

 Constipación o estreñimiento: La constipación durante el embarazo puede llevar al dolor pélvico en algunas mujeres.

El tamaño de la separación no tiene relación con la molestia que puedas sentir, muchas mujeres con una brecha normal sienten bastante dolor.

Las mujeres con sobrepeso y que empezaron a tener menstruación antes de los 11 años tienen más tendencia a desarrollar disfunción de la sínfisis púbica.

Aunque es una dolencia común del embarazo, en ocasiones es un síntoma de alguna complicación o problema que se puede presentar durante la gestación: aborto, embarazo ectópico, infección urinaria, parto pre término ruptura uterina y  apendicitis.

SÍNTOMAS

Dolor: El síntoma característico de este cuadro es la presencia de un dolor pelviano que se da en forma de faja, es decir, que cubre desde la espalda hasta la pelvis.

Asimismo, se trata de una molestia intermitente, es decir, hay días en que se presenta de forma muy intensa y otros en que no; es de inicio agudo; y habitualmente aparece cuando la mujer está caminando o realizando algún esfuerzo físico, como subir escaleras.

La naturaleza del dolor pélvico se ha descrito como tipo estocada (puñal) la del dolor lumbar como un dolor sordo y en la zona torácica como quemante.

Se ha reportado que el dolor es leve a moderado en el 50% de los casos y severo en el 25% de las embarazadas.

El dolor posparto es de menor intensidad que el dolor presente durante el embarazo.

Además, se ha observado que el dolor pélvico es de mayor intensidad que el lumbar durante el embarazo y se invierte la situación luego del parto.

En cuanto a los cambios de la percepción de los movimientos, se ha descrito sensación de atrapamiento («catching») de los muslos y también sensación en las piernas «como si estuvieran paralizadas».

Por último, se han descrito cambios en la coordinación de los movimientos.

Este dolor aumenta al separar las piernas, al caminar, subir o bajar escaleras o al moverse en la cama
¿EN QUÉ MOMENTO DEL EMBARAZO SE PUEDE PRESENTAR ESTE PROBLEMA?

La presentación del dolor pélvico relacionado al embarazo, varía ampliamente tanto de caso en caso como en el tiempo.

Frecuentemente la aparición del dolor ocurre alrededor de la semana 18a de embarazo y la máxima intensidad se observaría entre la semana 24a a 36a.

El dolor durante el primer trimestre de embarazo puede predecir un fuerte dolor en el tercero. Además, en el posparto el dolor desaparece en el 93% de los casos en los primeros 3 meses, el 7% de los casos restantes tienen un alto riesgo de dolor pélvico prolongado.

Si tuviste esta molestia en tu embarazo anterior, es muy probable que se presente en el próximo embarazo.

Lo ideal es esperar a que los síntomas desaparezcan totalmente antes de volver a embarazarte.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico del dolor pélvico durante el embarazo se realiza mediante una evaluación médica que incluye un examen físico y preguntas sobre los síntomas.

El médico te hará una revisión médica completa y especialmente revisará:

Muchas mujeres con DSP reportan mucho dolor, no habiendo realmente una separación en la articulación, así que el grado de separación de la articulación no tiene relación con el dolor.

En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas adicionales entre las que se incluyen:

  1.  Examen pélvico: Este examen puede revelar signos de infección, crecimientos anormales o músculos tensos del suelo pélvico.
  2. Análisis de laboratorio para detectar infecciones.
  3. Ecografía para ayudar a obtener una imagen detallada de la pelvis y ayudar a determinar la causa del dolor.  
  4. Otras pruebas de diagnóstico por imágenes: El médico puede solicitar otras pruebas de imagen para obtener más información sobre la causa del dolor.

TRATAMIENTO

El tratamiento del dolor pélvico durante el embarazo depende de la causa subyacente.

Si el dolor es causado por cambios normales del embarazo, lo más recomendable es tomar las cosas con calma y descansar la mayor cantidad de tiempo que nos sea posible.

Si el dolor es causado por una infección urinaria, se debe acudir al médico para que te hagan los análisis necesarios y te receten el tratamiento adecuado.

Analgésicos: los especialistas mencionan que el dolor sólo se puede manejar con analgésicos, básicamente paracetamol.

Terapias Kinesiológicas: son de gran ayuda para reforzar la musculatura tanto abdominal como pélvica.

Lo que se recomienda es que las mujeres que ya lo han tenido y han pasado una mala experiencia en embarazos previos, realicen ejercicios kinesiológicos antes de embarazarse o dentro de los primeros meses de gestación.

Terapia física: tu médico te enviará con el especialista en este tipo de problemas que te indicarán una serie de medidas que te ayudarán a lograr un equilibrio para que mejores el apoyo y la postura articular de los huesos de la cadera y para  aliviar el dolor.

Muchos médicos recomiendan para esta condición el uso de una faja especial o un cinturón pélvico, para que te ayude estabilizar la cadera
Otras terapias que pueden ser útiles incluyen la osteopatía y la quiropráctica, pero es esencial que veas a un médico que tenga experiencia en tratar a mujeres embarazadas.

  1. Medicamentos: Para tratar el dolor pélvico se utilizan muchos tipos de medicamentos como analgésicos por vía oral o inyectable, relajantes musculares y antidepresivos.
  2. Tratamiento hormonal: En algunos casos, el médico puede recomendar un tratamiento hormonal para aliviar el dolor pélvico.
  3. Cambios en el estilo de vida: Hacer cambios en el estilo de vida, como descansar más y evitar hacer esfuerzos y actividades que aumenten el dolor.
    1. Usa zapatos bajos sin tacón
    2. Evita las escaleras lo más posible.
    3. No cargues cosas pesadas.
  4. Terapia psicológica: La terapia psicológica puede ayudar a manejar el dolor crónico y mejorar la calidad de vida.
  1. Muchos médicos recomiendan para esta condición el uso de una faja especial o un cinturón pélvico, para que te ayude estabilizar la cadera.

Otras terapias que pueden ser útiles incluyen la osteopatía y la quiropráctica, pero es esencial que veas a un médico que tenga experiencia en tratar a mujeres embarazadas.

¿CÓMO PUEDO AYUDAR A DISMINUIR LAS MOLESTIAS?

Tú también puedes ayudar a lograr que las actividades diarias de cada día sean menos molestas y lograr que tu parto sea más fácil

 PREVENCIÓN

No puedes prevenir el dolor pélvico durante el embarazo, pero puedes prevenir que tu área pélvica se dañe.

Trata de no sobre ejercitarte y usa zapatos planos cómodos que se acomoden bien a tus pies.

  1. Buena nutrición: Consume alimentos que contengan calcio y tomar complejos multivitamínicos para mujeres embarazadas puede ayudar a prevenir el dolor pélvico.
  2. Control de peso: Mantén un peso saludable durante el embarazo.
  3. Camina tranquilamente al aire libre.
  4. Siéntate y acuéstate en superficies suaves y cómodas.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cuánto tardaré en recuperarme de los dolores pélvicos después del parto?

En la mayoría de las mujeres los síntomas mejoran después del nacimiento del bebé, aunque un pequeño porcentaje siguen teniendo dolor al año de nacer tu bebé

Probablemente los especialistas en fisioterapia te aconsejen seguir con fisioterapia después del nacimiento y si es posible, conseguir ayuda para cuidar a tu bebé durante las primeras semanas.

Algunas mujeres que han padecido estas molestias descubren que experimentan dolor cada mes justo antes del periodo menstrual, lo cual es provocado por hormonas que tienen un efecto similar a la relaxina.

¿Puedo tener un parto natural o me harán cesárea? 

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Generalmente se recomienda el parto natural como la mejor opción para la mayoría de las mujeres con dolor pélvico con la excepción de una minoría que tiene síntomas severos y no pueden mantener la posición de parto.

Para ellas, se considera como mejor opción, un parto por cesárea.

Es importante que el médico tenga en cuenta tu problema y que no des a luz acostada sobre tu espalda.

REFERENCIAS

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